Hace 7 años
jueves, 27 de marzo de 2014
La Solana (Ribadeo - Lugo - Galiza)
La Solana ye, ensin dulda, un referente nel occidente d'Asturies y La Mariña de Lugo. Un d'esos sitios de productu y xintá clasicos que merez la pena esfrutar de vegada'n vegada.
La disculpa pa arimase hasta equí foi'l día del pá, nesti casu, el del mio que y-dio por ponese "farrucu" y dir a Ribadeo. Asina nosotros aprovechemos y fuimos ya el sábadu a durmir en Rinlo (un pueblín perguapu).
La Solana ye un chigre grande pero afayaízu de dos pisos en piedra y maera mui cerquina de la ría. Na parte baxo ties la zona más de chigre y un comedor na de riba onde nos metieron a 11 ensin problemes de arrexuntamientu con otres meses.
Como vos dicía, La Solana ye productu y cocina sincera y a ello nos dimos.
D'entamu pidimos unes anchoes en varies formes, tartar, anchoa sola, en tosta con pimientos y endolcando un quesu bola blancu. Y digo bola blancu, porque esta foi la única variante que nun prebé, asina que quedé coles ganes de sabelo porque tampoco entrugué a naide sobre la marcha y dempués pasóseme (paecía mozarella).
En cualisquier casu, muy riques todes les demás versiones. Más floxa, por dicir dalgo, la versión tartar onde tenía igual más presencia la compaña de verdurines varies que la propia anchoa, too ello presentao n'una pizarra, que queda perguapo.
El siguiente entamu fueron les crocretes de mariscu. Crocretes de tamañu piquiñín con un rebozu finu y una besamel suavina mui rica. Personalmente, y esto va'n gustos, prestaríame más potencia del mariscu nel tastu, pero riques taben.
El siguiente y caberu entamu fueron los muergos plancha con salsa de mojo verde. Perbono too, calidá de los muergos (ensin ser pergrandes, taben perllimpios de sable y teníen un tastu perbono), orixinal lo de ponételos con mojo verde en vez d'aceite y llimón, como ye más normal, con un resultáu estupendu.
Y por fin llegó el platu estrella del día que nos presentaren al sentanos a ver si daba o nun daba pa toos, que dio.
Presentovos a Amparín la llubina (que de furagaña nada de nada ya) de unos 5 Kg. D'eso pasó a dos raciones como la de la semeya siguiente.
Aceitín, tomatín, perrexil, pataques a la panadera, al fornu y a xintar. Puntu de too impresionante, sal, coción, too. Cuantu tiempu ensin prebar una tan rica. En fin, dimos cuenta d'Amparín en un plis plas.
D'ellos pidieron cafés, postres etc...de los que nun puedo opinar porque nin los toqué, de vino andaben circulando Roda I y Terras Gaudas, pero lo que tien conducir, ye que yo tomé un agua mineral del 2014 que taba coyonudu.
De preciu tampoco falo, a pesar de ser tamién pá, ellí sólo pagó un :-)
viernes, 21 de marzo de 2014
Married - Casáu los Pululantes strike again (Uviéu)
Como sabéis nos encanta este
nuevo descubrimiento, así que volvimos por tercera vez en pocos meses para
disfrutar una vez más de su excelente comida y su agradable ambiente.
Finalmente en Married han decidido prescindir de la carta y centrarse de lleno en el menú degustación al inmejorable precio de 35€, bebida aparte. El menú lo cambian cada semana (no os dejéis confundir por el título de esta crítica) aunque lamentablemente nos es imposible venir cada 7 días ¡aunque no será por falta de ganas!
Finalmente en Married han decidido prescindir de la carta y centrarse de lleno en el menú degustación al inmejorable precio de 35€, bebida aparte. El menú lo cambian cada semana (no os dejéis confundir por el título de esta crítica) aunque lamentablemente nos es imposible venir cada 7 días ¡aunque no será por falta de ganas!
Puede que el nombre de algún
plato no sea exacto ya que en esta ocasión no lo fuimos apuntando sobre la marcha
para dedicarnos por entero a la experiencia gastronómica.
Para ir empezando, nos traen
unas moscovitas de parmesano con piruletas de foie y chocolate colocadas
originalmente sobre una redecilla metálica. Ya sabéis que no me gusta mucho el
queso, aún así las moscovitas me parecieron deliciosas ya que el sabor dulce
del chocolate dominaba el aperitivo y el parmesano gratinado se asemejaba mucho
al crujiente de la auténtica moscovita. Para las piruletas de chocolate
rellenas de foie solo tengo una palabra: fantásticas. Me encantan ambas cosas
así que la combinación no podía fallar.
Siguiendo con los aperitivos,
ahora vinieron unas anchoas y tacos de jamón en queso la peral acompañados de
espuma de cava con cítricos. El queso la peral es un poco más fuerte de lo que
suelo tolerar, pero al estar presentado de forma tan cremosa estaba bastante
suave y a los dos nos encantó. Los "tropezones" (la anchoa y el
jamón) combinaban muy bien con la crema de queso. En otra ocasión habíamos
comido el mismo tipo de crema de queso con unas guindillas a modo de torera,
también quedaba muy bien.
La espuma de cava con distintas combinaciones empieza a ser un clásico imprescindible de este local. Para disfrutar de los sabores hay que mezclarlo bien antes de tomarlo, ya que las distintas densidades hacen que la presentación sea espectacular, formando dos capas con brillos dorados. Muy fresco y delicioso.
La espuma de cava con distintas combinaciones empieza a ser un clásico imprescindible de este local. Para disfrutar de los sabores hay que mezclarlo bien antes de tomarlo, ya que las distintas densidades hacen que la presentación sea espectacular, formando dos capas con brillos dorados. Muy fresco y delicioso.
Otro "clásico" del
local de los más sorprendentes: el chorizo a la sidra y sus regañas. La crema
de intenso sabor a chorizo viene dentro de un tubo como de pegamento
"super glú" para jugar con ella y con los bollitos. Puedes
rellenarlos, pintar figuritas encima del pan o comer la crema directamente del
tubo. Un plato de lo más original y divertido que siempre consigue que nos
echemos unas risas.
A continuación nos sacaron un
vasito con ostras y espuma de lima. Las ostras venían troceadas en el fondo y
tenían un sabor tan intenso que las hacía totalmente deliciosas, acompañadas de
forma inmejorable por el ácido regusto de la espuma de lima. El intenso
sabor a ostras convierte este plato en sólo apto para el que le gusten estos
bichos. A mi churri le encantan especialmente y yo también he aprendido a
apreciarlas, así que este vasito nos encantó. Nos quedamos con ganas de más.
Los mejillones con su
interpretación de salsa chilena venían en un plato alargado. Se trataba de unos
buenos mejilllones muy tiernos, apenas cocinados, lo que dejaba su sabor
intacto. Las salsas también estaban muy ricas, una en particular (la de la
izquierda de la foto) me gustó tanto que no pude resistirme a rebañar el plato
:-)
Acabamos el aluvión de
aperitivos y entrantes con un risotto con las gambas de Palamós cocinadas a
baja temperatura. Qué delicia de gambas, creo que muy pocas veces he probado un
marisco tan ricamente preparado. El arroz estaba también en su punto, muy
bueno, pero las gambas estaban totalmente exquisitas. Acabamos proponiéndole al
maitre una cena compuesta sólo por el máximo número posible de estas gambas
:-D. Podríamos decir cien veces lo que nos gustaron y nos quedaríamos cortos.
El plato principal de pescado
fue lomo de lubina con ajete tierno y cogollo de Tudela. La lubina, como el
resto, perfectamente en su punto. Las verduras también, con la sorpresa de
encontrarnos el cogollo ligeramente a la plancha, crujiente. Un acierto.
Acompañando el plato una salsa que casaba perfectamente en el conjunto.
El solomillo con guarnición
puso fin a los platos principales. La carne estaba perfecta, pero a mí me gustó
especialmente la guarnición. No me acuerdo exactamente de qué estaba hecha pero
me encantó su textura.
De postre elegí un arroz con
leche al estilo tradicional. Muy cremoso y en su punto. Perfecto colofón a un
gran menú.
Para acompañar la comida
pedimos un Comenge 2007 (28€). Es un Ribera del Duero que descubrimos en
Peñafiel y que nos encantó. Muy buen vino, sí señor.
Nuevamente salimos encantados del Married, al que sin duda
volveremos en cuanto podamos (hay que apañar el tema de la cena-atracón de
gambas :-) ). Su excelente menú a un precio increible y su constante innovación
es un gancho imposible de resistir, por más que repetimos siempre consiguen
sorprendernos.
jueves, 6 de marzo de 2014
Filigrana (Santiago de Compostela - A Coruña - Galiza)
Y dempués d'un par de díes intensos, lleguemos a la cena acutada pola sorpresa en Santiago, que yera nel mesmu hotel del regalu (A Quinta da Auga)
Pa tenelo claro dende'l principiu, un bon restaurante n'un sitiu perguapu de hotel, eso sí, nun esperéis una crónica de coses sorprendentes y cocina con I+D o coses como nos cuenta Gastroerrante de los sos chigres de Santiago. Esti ye un "sota, caballu, rei" onde vas salir contentu, onde dempués pues tomar una copa n'un salón con chimenea perrelaxau y onde too cuenta, porque xintar, xíntase bien.
Carta de vinos curtia y clásica, pero onde pues alcontrar referencies pa quedar agustu, nel nuesu casu un Artadi Viñas de Gain foi'l que tuvo pela mesa ayudando.
D'entamu la casa un mexillón veloz....¡non, eso ye la semeya que me salió como nos vieyos tiempos!, ensalada de bacalláu (bacalláu desalau y tomatinos frescos) en un mini-platu con forma de mexillón. Ensin namoramientos, bien pa facer boca.
D'entamu, "l'error" de la nuechi, ¿quien coño nos manda pedir oricios en Galicia?, pues naide, ¡ocúrresenos a a nosotros na más!. Nun ye que tuvieren malos, tolo contrario, pero claro, pa unos asturianos que xintemos los oricios por docenes y casi crudos, que te pongan dos oricios coles sos güeves en bechamel y unes güeves de pexe perriba, por perbono que tea nun ye lo esperable de tastu. Entiendo que nel restu l'estáu tienen que suavizar el tastu de los oricios, pero pa nos foi persuave. ¡Cuidadín que nun ye fallu de cocina!, yo pediría otru entamu pa la prósima :-)
Los segundos otra cosa, porque yeren lo que esperemos, claro ta, y bien bono el meru a la plancha con setes, de tastu, frescor y puntu. Bona ración y a esfrutalu
Y un sollombín de xata gallega poco fechu de primera calidá con una salsina de mostaza dulce a un lláu, pero yo a eses coses presto-yos poca atención cuando lo que pido ye carnona. :-)
Dos cafés con xelu y en fin, una bona pitanza pa parexines que puen arumacase dempués nel salonin con un Gin Tonic y nel qu'almiten tiques.
La cuenta unos 40 € por cabeza en cálculo semi-mental a lo visto na carta, ya que'l regalu venía con cena asina que nun vi la cuenta.
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