lunes, 15 de septiembre de 2014

Bacalhoada (Portimao - Algarve - Portugal)




El Bacalhoada ye un chigre nuevu (tien como un añu), situau na zona del puertu de tola vida (non el deportivu, l'otru) a la vera del ríu Arade. Una zona na que se mecen los chigres más turísiticos (como la del paséu ente pontes, onde hai milenta d'ellos seguidos que basense nes sardines) y los de tola vida. Gracies a la razón nomada "coincidencia colos güelos cerca de vacaciones, que quieren quedase colos ñetos na piscina del so hotel un nuechi") escapemosnos hasta Portimao a prebar el Donna Barca, recomendación en Portimao que nos fain tolos años, pero ¿qué quereis que vos diga? foi ver la cola que se monta pa pidir mesa y la pinta guiri del chigre que quitaronsenos les ganes asina que decidimos dir a la gueta dellos más, a ver.

Dionos perbona pinta esti, llocal afayaízu (na parte de baxo, nun acuteis na de riba) coles meses abondo separades (pa lo que suel ser Portugal) y tou enllenu de portuguesos, lo que motivonos lo suficiente pa quedanos y prebar.

Que diben tener bacalláu taba claro solo col nome del chigre, agora, resulta que'l 99% (menos dos platinos de mariscu) de la carta son bacalláu, ¡incluso los entamos!! asina que al que nun-y guste'l bacalláu que de por lleida la entrada :-). Na carta había hasta una pizza...de bacalláu, claro.

Decidimos prebar la "punheta" d'entamu y un bacalláu al fornu, que na carta ya alvertía que yera pa dos persones.

La punheta de bacalláu nun ye que te faiga l'idem, ye una "ensalada" de bacalláu crudu con cebolla y aceitunes negres con un poco sal y aceite d'oliva. La verdá, interesante de prebar y rica.

De segundu, llegó el bacalláu al fornu pa dos, opción que mos paeció más interesante que'l restu porque tienen muncha manía de preparalu amestáu con boroña (broa), mantega, etc..,variantes que nun prefiero a un cenciellu "al fornu".

N'esti casu, perbien preparáu, dos llombos de tamañu considerable, bien preparaos y xugosinos coles pataques alrodiu y una salsina de pimientos, tomate y aceitín. Ensin más, prestonos y esfrutamoslu abondo xunto con un vinho verde (Varadas de Monçao) que, como la mayoría d'ellos, son vinos frescos, con dalgo d'aguya y que palos 30º a la solombra que fain perquí sienten estupendamente.




Panes, aceitunes, un café con xelu, un vinín d'oporto de postre, 23% d'IVA, na zona más turística de Portugal (l'Algarve costa) y cenemos por menos de 16€/persona. Sigamos el camín que seguimos n'España a ver cuantos foriatos camuden de raya a dexar les perres en Portugal, nosotros na hostelería a lo nuestro.

Sitiu prestosu pa los que yos-vaiga'l bacalláu :-)




jueves, 14 de agosto de 2014

Güeyu Mar (Playa de Vega - Ribeseya) por los Pululantes

Estaba seguro de que el amigo Fartones ya tendría una entrada dedicada al Güeyu Mar en su blog pero Google me dijo lo contrario cuando la busqué hace unos días. Supongo que ni siquiera él puede estar en todas partes así que intentaré modestamente corregir esta laguna ;-)

Este restaurante no solo está situado en una de las playas más espectaculares de Asturias como es la playa de Vega, sino que además al hablar del Gueyü Mar estamos hablando de uno de los mejores sitios para comer PESCADO, así, pescado en mayúsculas. Esta combinación de enclave privilegiado y producto insuperable es muy difícil de batir, hasta el punto que afamados críticos como JC Capel lo han incluído entre los mejores chiringuitos de playa de toda España en una de sus crónicas.

En todo caso, el Güeyu Mar no es un chiringuito al uso. Más bien se trata de un restaurante elegante con espectaculares vistas al mar. Gran parte de su encanto está en su amplia terraza donde es un placer comer en los días soleados aunque también cuenta con un pequeño comedor bajo techo por si sale el día lluvioso como tan a menudo sucede en Asturias. Para los más chill-out en verano abren otra zona informal con grandes sillones al más puro estilo Ibiza, donde se puede disfrutar de un vermú antes de comer o de una copa tranquila tras una tarde de playa viendo como el sol se pone sobre la dorada arena de Vega. Por si esto no fuese bastante, los fines de semana incluso tienen música en directo para acompañar la puesta de sol.

Nada más entrar y fijarse un poco en los detalles se da uno cuenta de que no es el típico chiringuito: decoración cuidada, manteles de tela, mesas elegantemente dispuestas y un muy atento servicio, pero sin la sofisticación repelente de otros sitios que no sería apropiada en este entorno.

Como ya hemos visitado el Güeyu Mar en unas cuantas ocasiones voy a comentar algunos de los platos que hemos ido probando.

Una novedad que nos llamó la atención en la carta de este año es el ceviche de berberechos. De todos los ceviches que he probado en España tras mi viaje al Perú este ha sido sin duda el que más me recordó a los que degusté en su tierra original. Muy muy conseguido, con un fondo de berberechos realmente deliciosos. 5/5.

Bocartes. Muy grandes y carnosos. Perfectamente hechos en su punto con apenas un ligero rebozado. Exquisitos. 5/5.



Tataki de pixín (lógicamente de pixín poco hecho). Todos sabemos que el pixin es un pescado que tiende a estar duro, pero aquí han conseguido encontrar la textura perfecta con un sabor impresionante, un equilibrio que nos parece muy dificil de conseguir. 4/5




Pero sin duda y como decíamos antes el fuerte del Güeyu Mar son los mariscos y sobre todo el pescado. Incluso en la carta dejan bien claro que no tienen platos de arroz ni carne de ningún tipo ("meat and rice we don't have" pone en su carta en inglés), y cuando se trata de pescado aquí solo se cocina con piezas de la máxima calidad seleccionadas por el propietario en las rulas asturianas en el mismo día, y eso se nota (y mucho) en el resultado final.

En la carta (sobre el papel) solo aparecen unos pocos pescados fijos, el resto te los cantan de viva voz al pedir puesto que depende de lo que hayan conseguido fresco en el mercado el dia en cuestión. Cada pieza es tratada magistralmente en la parrilla, donde consiguen darle el toque suficiente para dejarlo levemente crujiente por fuera y apenas hecho por dentro, haciendo que se te deshaga en la boca mientras aprecias los jugos de la suave carne del pez en cuestión. En las semeyas podéis ver la impresionante pinta de una ración de mero.





Sobre los mariscos tengo que decir que, si bien son de excelente calidad, en mi opinión resultan caros de manera desproporcionada. Solo nos dejamos seducir por el marisco de la carta en una ocasión, la primera vez que lo visitamos si no recuerdo mal. Pedimos unos santiaguinos que indudablemente estaban muy buenos (sí, sé que el santiaguín es uno de los mariscos más caros) pero la cuenta se nos salió de largo del presupuesto y decidimos que es mejor dejar el marisco para otros chigres con RCP más razonable.

En cambio el pescado teniendo en cuenta la primerísima calidad, la excelente preparación y el entorno privilegiado en que se encuentra el restaurante tiene un precio completamente razonable, puesto que cada ración (y son abundantes) suele oscilar entre los 25 y 29€ . Está claro que todos hemos pagado esa cantidad en cualquier sidrería por un pescado de dudosa calidad medio chamuscado en la plancha :-( Para repetir y repetir, y a fe nuestra que lo hemos hecho unas cuantas veces.

Otro toque que hace que el Güeyu Mar supere con creces a otros restaurantes es su cuidada carta de vinos, que cuenta con una buena selección de blancos de esos que entran de miedo en los días soleados en la terraza. Pero lo que de verdad nos dejó boquiabiertos de la carta de vinos fue la gran variedad de cavas e incluso champanes de que disponen. ¡Otro tanto a apuntarse!. De hecho hay decenas de botellas de Veuve Clicquot, Moët Chandon y Bollinger como decoración en los alféizares, quizá para tentar al personal, efecto que consiguen muchas veces con nosotros.... cuesta de verdad pedir un albariño cuando las botellas de Veuve Clicquot te miran de cerca mientras tienes la carta en la mano :-).

La cuenta, si consigues resistirte al marisco, suele oscilar entre 45 y 55€ dependiendo de los postres, chupitos... y champanes ;-).  Es imprescindible reservar ya que los fines de semana soleados siempre está lleno, sobre todo en verano.

Para los más frikis de las redes sociales, es una gozada seguir al dueño en la cuenta Twitter @GueyuMar. Es muy activo y publica cada poco tentadoras fotos de los pescados y mariscos que ha comprado en la rula ese día y también del idílico entorno y los increíbles atardeceres que nos regala el sol sobre la Playa de Vega.

viernes, 1 de agosto de 2014

Vinoteo (Uviéu)




Lleguemos al vinoteo cola intención de tapear dalgo y ensin denguna referencia  namás que de prebes de vinos que los pululantes fixeron fai tiempu, tar nel llistau de tiques y pela zona na que tábemos esa nuechi n'Uviéu, yera un plus pa finar cenando ellí.

El sitiu ye piquiñín, pero mira tú que tienen un comedor abondo afayaízu na parte riba del que nun teníemos nin idea de la so esistencia (como véis dibemos con too peestudiáo). Bona atención, ensin priesa, pero ensin parar, enseguida llegó la cartina. Llamome l'atención que fuera tan curtia en vinos ya que les anteriores visites de los Pululantes fueron precisamente pa da-y :-). De toes formes escoyimos un Martín Codax Lías de 2011 furmientáu en pipa d'aceru que cumplió más que de sobra na cena.

La cena en sí, foi una sorpresa perbona, too pa compartir, vinieron primero les codornices escabechaes con setes y ayos (escabechaos), que taben de rellambese. Un escabechao perbonu, con unes setines bien planchaes y un toque dulce (toque namás) na salsa del platu qu'apetecía nun parar de comer.


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 L'otru platu, que baxó un plizcu el nivel, pero que taba bono foi la tempura de llangostinos y verdures (calabacín, pimientos, zanahoria y nun sé que más) con un poco de salsa de soya de compaña. L'único pero, el que los llangostinos yeren pocos, la tempura rica y too bien fecho, nel puntu de cruxente de les verdures.



Un bon sitiu pa picar delles coses con una RCP abondo bona, 22 € por cabeza que incluíen el café con xelú de postre.



jueves, 24 de julio de 2014

El Capricho (Jiménez de Jamuz - Llión) por los Pululantes



 
Este restaurante está en el pequeño pueblo de Jiménez de Jamuz, el primero que te encuentras nada más coger la salida de la autopista A-6 hacia La Bañeza. Allí hay una serie de bodegas bajo tierra de las típicas de León y Zamora. En una de ellas está instalado El Capricho.
¿Y qué nos podría motivar a llegar a este recóndito lugar?
Hablar de El Capricho es hablar de LA CARNE. Así, en mayúsculas. Punto. En este momento os invito a dejar de leer, llamar para reservar una mesa y salir corriendo hacia allí inmediatamente.
Efectivamente este lugar se ha hecho famoso por su excelente carne, especializándose en carne de buey. Pero buey, buey. Recordemos que el verdadero buey es difícil de encontrar ya que se necesitan muchos años para criar uno. Para el ganadero le sale mucho más rentable dedicarse a la ternera o incluso la vaca.

Podemos ver en su web un ejemplo de como seleccionan los bueyes:
"hemos sacrificado y tenemos madurando en nuestras cámaras, 2 bueyes de raza Cruzada de Asturiana de los montes de edades superiores a los 10 años y cuyas canales pesaron 612 y 605 kg; 1 buey de raza Casina con 13 años de edad y 598 kg de peso canal; 2 bueyes de raza Asturiana de 6 y 13 años de edad, cuyas canales pesaron 582 y 670 kg respectivamente y 2 bueyes de raza Maronesa de 6 y 7 años de edad y 461 y 515 kg de peso canal. Esta última raza es excepcional por su rusticidad; aunque tiene poco rendimiento de carne su calidad es espectacular".

Con leer esto se le hace a uno la boca agua.
No sólo es la excelente selección de bueyes. También el proceso de maduración para alcanzar el mejor punto:
"tras un cuidadoso trabajo de selección, engorde y sacrificio, vamos a disfrutar de 10 bueyes de razas rubia gallega, maronesa y ramo grande. Algunos de estos han estado destinados al trabajo y llevan alimentándose de forma natural en nuestra finca, algo más de 12 meses. Se trata de animales con edades superiores a 7 años, con muy buenos niveles de infiltración y que han permanecido madurando en nuestras cámaras una media de 50 días. Sus canales tienen pesos comprendidos entre los 600 y 800 kg".

¿Aún estáis aquí y seguís leyendo?... eso es que no sois carnívoros.
El local es una de esas antiguas bodegas castellanas que son verdaderas cuevas con varios recovecos y rinconcitos donde caben mesas independientes por lo que vas a estar muy tranquilo. A la entrada hay una zona de bar y afuera tiene una terraza que supongo tendrá buen uso en verano.

En la carta hay varios tipos de carne a elegir y varios cortes. Casi todo lo que hay es carne y parrilla, aunque queda alguna alternativa en el menú para acompañantes a los reacios a la carne.
Para hacer más corta la espera nos trajeron un pastel de cecina como aperitivo. No estaba mal, pero decidimos no acabarlo pensando en dejar sitio.

Nos encantan los carpaccios así que no pudimos resistirnos a pedir el de solomillo. Tenía una pinta estupenda con sus hebras de grasa entre la finísima carne, pero resultó estar demasiado frío para apreciar el sabor en su mejor punto. Aunque esperamos unos minutos para que cogiese algo de temperatura no terminó de templar del todo y al final no resultó estar tan bueno como prometía, una pena...

Después ya vino LA CARNE. Por supuesto pedimos la especialidad máxima: la chuleta de buey. Hay que mencionar que una vez que decides la pieza que quieres, ellos te aconsejan la cantidad a pedir para que resulte adecuada y después te presentan varios cortes de carne en la mesa para que elijas el que quieres que te preparen. Un detalle de devoción al producto.
En nuestro caso, pedimos una chuleta de 1,1 kg, que aproximadamente dejaba 600 gramos de carne, según nos explicó el camarero. No fue una fartura extrema, pero más que suficiente para quedar satisfechos.
A la hora de presentarla, recién hecha, viene personalmente José Gordón, el dueño de El Capricho y alma de este templo de la carne, con un simpático carrito de madera y te la corta en tiras grandes delante de la mesa (al más puro estilo del cochinillo Segoviano de Cándido) . Te lo presentan en unos platos calientes para que conserve mejor la temperatura adecuada.
Hay una selección de acompañantes al plato, aunque personalmente tratándose de carne siempre me suelen sobrar. En este caso aconsejados por el camarero pedimos una ensalada de maruja, una verdura que no conocía y que estaba buenísima. ¡¡Ya tendría que estarlo para que yo hable bien de una ensalada hecha solo con verde!!

Supongo que a estas alturas no hace falta que comente sobre la carne... sin duda alguna la mejor que he comido nunca. No tengo palabras para describirla, insuperable.
Como dice este periodista:
"Admito mi incapacidad para describirlo adecuadamente: recuerde su mejor chuletón, multiplíquelo por 10 y aún así estará lejos de entenderlo."

Regando este festín el vino de la casa, un Bierzo que a 8,50€ la botella estaba muy bueno. Temía que, por intentar contener la cuenta final, el vino no estuviese a la altura pero muy al contrario fue un digno acompañante a un muy ajustado precio.
Toda esta selección y cuidado no es barata. En este caso la chuleta de buey se cotiza a 70€/kg (podéis ver otros precios en la carta). Desde luego no es económico, lo que convierte a El Capricho en apto sólo para ocasiones especiales. Pero que conste que en ningún caso lo llamaría caro: el inmenso placer de comer esta carne vale cada euro pagado por ella.


martes, 15 de julio de 2014

Arbidel (Ribeseya)

Un plizcu adelantáu (namás unos díes) pero por razones de feches (esto de cordinase colos güelos ye lo que tien) fuimos a celebrar el mio cumpleaños y, como tou cumpleaños que se tenga a bien una vez metíu nos 40 y más (sic), hai que tirar la casa pela ventana (falar por falar, porque cola crisis esto lo que quier dicir ye qu'un día páseste del gastu normal) asina que fuimos a Ribeseya a sentanos nel Arbidel, chigre qu'esti añu consiguió una estrella Michelín, a esfrutar un poco.

La nuechi nun taba mui allá asina que sentémonos dientro a cenar. Chigre piquiñucu y afayaízu con piedra n'una paré y un mural d'una playa pintáu na otra.

Nun hai ná meyor pa conocer un sitiu de comides que pedir el menú de preba, si ye que lu tienen, n'esti casu a un preciu perbonu (30€ persona col IVA, claro que dempués vienen los estres). Tamién que vas prebando tastos y testures diferentes y novedoses y eso ye una de les coses que más presta.

Pidimos un par de cavines mentantu esperábemos pela cena y con ellos traxeronnos un entamu de la casa, unes llonxines de xamón ibéricu (coyonudu) con unes tostaes con cereales y unos chips de morciella (mercaos, non fechos ellí).




Entovía taba col cava y ya me salió la semeya como pa una priesa. Nun tengo remediu y lo peor ye que son toes d'una calidá tremenda.

Traxeronnos el vinín (un Emilio Moro cr 2009 casi al mesmu preciu d'un menú, equí'l primer estra) un plizcu caldiu asina qu'a la fresquerina 5 minutos, nun más, y pa dientro. Col vinín los dos primeros platos del menú una Ensalada llíquida de maizos y guacamole per un lláu (el platu grande de la semeya) y Tartar de salmón y ocle pel otru.
Perbona la ensalda llíquida, l'amestu de maizos dulces y'l guacamole taba perllograu anque lo más valoratible yera'l la testura del platu ente llíquidu y sólidu ensin ser espuma.
el tartar de salmón afumáu con ocle, normal, nin frío, nin calor, un salmón curiosucu y una bona presentación.


Pasemos a los platos siguientes que yeren tipu vasu; una Brandada de bacalláu con tofi de tomate y almendres que tamién taba perbono (drecha na semeya). L'amestu del tomate dulce col bacalláu taba bono pero'l puntín de les almendres como tostaes y en trocinos piquiñinos yera'l puntu diferencial del vasín esti.

L'otru yera una crema de pataques, coliflor, cúcuma y un berberechu al natural perriba. El berberechu perbono y'l restu nun puedo ser neutral, la coliflor y yo tenemos una relación complicada, dificil, vamos, que nun nos llevamos nada bien, asina que según la mio muyer taba rico; yo comilu que soi un paisanu bien educáu, punxeronmelo delantre y nun diba dexalo ellí, pero hasta ehí puedo lleer.



El primer de los platos principales foi un gazpachu de mazana verde (como non, el color verde nun se nota na semeya), con una parrochina marinada y unos trocinos de xamón crixente perriba y quesu de Pría. Amás d'eso nel platu teníes unes vaines, una faba y dellos trocinos más de verdures.
Francamente, nun entendimos el platu, debemos ser mui burros. El gazpachu ricu, pero les vaines y demás nun pintaben nada ellí, nun aportaben nada, el quesu de Pría perbonu, pero lo mesmo, y la parrochina marinada igual de bona o más, pero nun podíes comela a la mesma vegada que'l restu porque entós el gazpachu nun sabía a nada. Resumen, dempués d'un bocáu del tipu "too xuntu", xintemos el quesu primero, el gazpachu coles caxigalines dempués y la parrocha al final, asina que nun entendimos nada, tendremos que dir a dellos cursos de reciclaxe gastronómicu :-)





El siguiente platu, tomate raff en ensalada con anchoes afumáes y quesu de varé que sí que taba pa rellambese, pena de tamañu.





El cuscús trufau con güevu, setes y repollu foi otru platu que merecía una repetición. Perbon amestu d'ingredientes, tastu impecable y prestosu. Bien.



Nel siguienti casi nin paro. Bacalláu colo que fuera.Porqué nun paro?, facil, a pesar de la estupenda pinta que tenía, la pallabra pa definilu yera incomestible, nun taba bien essaláu y yera fuéu en boca.


Onde sí voi para ye nos detalles, detalle númbero un, el serviciu profesional y atentu durante tola nuechi, llevaronnos el bacalláu disculpándose por ello, más si tenéis en cuenta que a la mesma vegada la mesa con un par de franceses de tras nuestru tamién devolvía el platu. Perbien, pero en La Pola en El Pumarin si yos-pasa esto coles molleh.es a la paisana (la cocinera) da-y un mal. Equí tamos esperando pol cocineru a ver si se-y ocurría camudar el platu o dalgo, más si tienes una estrella Michelín, eso ye namás qu'un detalle de cuidar el negociu, pero na. En fin, él sabrá.

Seguimos col caberu platu fuerte el Papu tostau, puré d'apiu y nabu y remolacha  n'ensalada que taba impresionante, nel so puntu de coción de salsa, de too. A repetir.


Los platos son pequeños, pero son munchos asina que ya fartinos entovía nos quedaben les llambiotaes. Perconseguidu el cremosu de plátanu con piña confitada (unos trocinos piquiñinos que y-daben un gran tastu), cáscara de llímón xelada y mazana.
Llambiotada llixera pa finar la cena y baxar un poco la fartura, eso sí, yo igual daba primeru esti de de final y non el siguiente, por que lo que baxes con esti, xúbeslu col otru :-)
Nun hai nada más que dicir que taba perbonu.

Y pa fina les migayes de chocolate con crema de calabaza, naranxa y xelau de yogur, más contundente, prestome menos, pero taba bono

Pa finar, finar, non, que la parexa finó con un cavina mentantu yo apuraba un GT de Hendricks, asina que esa semeya ya salió borrosa del too :-) y amás, viendo que me daben un regalín, los camareros (impecables tola nuechi) tuvieron el detalle de trayenos una tartina con una vela ensín dicir nosotros nada. Casi nin la prebé, pero taba bona y yera de mazana :-)


Por facer un resumen, la puntuación ye bona, a pesar de lluces y solombres y un mal detalle, el regustu final tuvo bien con una  dolorosa de 57,3 € persona (ya vos dixe que los estres veníen depués)






martes, 3 de junio de 2014

Feudo Real - Feudu Real (Grau)


De camín a Teberga, onde díbemos a facer unes fleches prehistóriques de fundir el misteriu, desviémonos un plizcu pa dir xintar a Gráu, que ye una villa prestosina de visitar magar de nun ser domingu de mercáu que ye cuando más maraballu hai.

Decidimos parar a prebar el Feudu Real, un chigre afayaizu, bien decoradín (maera, botellines de sidre puestes con gustu) y bona atención. Tienen comedor aparte, anque esi día preferimos xintar nel chigre, y tienda. Pa que vos faigáis una idea ye abondo asemeyao al Tierra Astur, tan asemeyáu ye, que tamién tienen tables y tablones de munchos tipos.

Ensin denguna referencia, más allá de ver dellos platos del menú del día pasar, vimos que les raciones teníen bona pinta y que yeren "piquiñines".

Ente la madre y el fíu decidieron qu'un entrecot taría bien pa entretenese con eso de dir poniéndolo na piedra y char sal que-y presta un montón al guah.e.  L'entrecot de xata yera de primera, ya venía marcáu para que'l toque de piedra fuera na más que lo xustu según y-preste a cá un y nun montar una fumarea, claro. Primera calidá, ración perbona con pataquines frites de les de verdá y sal gordo a char al gustu.

Les ventaxes que tien el baxar de pesu son que los fines de selmana nun te preocupes de lo que xintes, asina que tortos con picadiellu de gochu xabaz, ¡vaya fartura!. Pedazu de platu con cuatro tortos de tamañu mediu, nada grasos, nel puntu guapu de fritos con pataquines de verdá, dos güevos perfeutos de puntu pa moyar y un picadiellu de gochu xabaz que picaba lo xusto y que casi nun tenía grasa, sabrosu non, lo siguiente. Bua...como me punxe...teo que lo dicir, nun fui capaz de finar el caberu tortu, claro,  esa ye la desventaxa del réximen :-) y del que de detalle de la casa te pongan una ración completa de pastel de tiñosu, que nun taba nada mal, enantes de xintar.


Un zumín de piescu, un par de Viudes de Corsino, dos cafetinos con xelu y 45 € con billetes de Monopoly. Ensin dulda, un chigre con terracina pa los díes de branu que merez la pena visitar.





viernes, 23 de mayo de 2014

La Panoya (Cenera - Mieres)


L'otru día tuvimos que dir a Mieres a facer unos recaos y ya de pasu a esfutar de los alrodios que lo tien bien guapos. El día, de restayu, d'esos que salen poques vegaes n'Asturies, asina que nun dibemos a zarranos a xintar en cualisquier llugar, había qu'esfrutar de l'esterior y vinonos a la cabeza que La Panoya de Cenera acabare de abrir una terracina, y como facía munchu tiempu que nun díbemos podíemos ver si manteníen el nivel de siempre.

La Panoya ye un chigre de comida cenciella, ensin complicaciones, bien resuelta y de raciones grandes. Al mio parecer sigue xintándose bien, agora dame que baxaron un puntín el nivel que yo tenía na tiesta d'otres vegaes. En cualisquier casu ye un sitiu pa esfrutar d'una bona comida a un preciu razonable. Terracina perprestosa, afayaiza y piquiñina, que tien la mayor parte debaxu un horru y unes mesines al sol (onde nos punximos) que pues evitar, si quies, coles megasombrilles que tienen.

Los neños son pequeños, pero veníen de facer deporte y más que diben facer de tarde, asina que llegaron con una fame que nin los espartanos de 300 dempués d'una batalla. Ya nos veís pedir 4 platos un para cada un anque os suene raro ver un pastel de tiñosu perhí.

Pues eso, los adultos nos decidimos pola carnona, sollombu de xata pa mi y setes con sollombu de gochu ibéricu pela otra mano.






Dos platos abundantes, cenciellos y prestosos. El sollombu tienrín y a tres colorinos, bien resuelta la plancha con pataquines de verdá y unes setuques porque taben nes xornaes de les setes de primavera, que taben más de compaña que otra cosa, a mi nun me dieron más. El sollombu ricu.

El gochu con setes tamién muy ricu, les setes taben bones anque un plizcu desaboríes, faltába-yos allegría, en cualisquier casun, un bon platu.

El rei del pulpu, pidió pulpu, que taba perbonu de coción y tastu, pero al peque nun-y gusta el picante y, fallu de serviciu, avisemos de que nun charen pimentón...y ellí que vino. Como taba rico daba nun se qué devolvelu, asina que camudemos platos y ellí que me marcharon unos trozos de sollombu y otros de gochu mentantu papá xintaba el pulpu (d'ehí cola fartura que finé que casi tengo d'estrenar el nuevu Álvarez Buylla).


La piquiñina quería pastel de tiñosu pa ella sola...bono, pues oyisti, si quier pastel, pastel, pero has de prebalu (ya me veía yo dando-y al pastel y quedándome ensin sollombu...)y poco a poco, tranquilamente, al so ritmu, qu'ella ye mui tranquilina pa too, ellí que se foi baxando'l pastel con tostades y mayonesa, tris tras, tris tras...A ella gusto-y, pa mí foi lo floxo de la comida, nun me dio nada más por ello.


Un zumín de piescu, agua, dos botelles de Zythos (la seleicionao d'Herminio), un par de cafés con xelu 69€ pagaos con tiques y de regalu de la casa una combinacion de primitiva de 1€ pa esi mesmu sábadu. Un aciertu...esa terracina y lo qu'acertemos de la Primitiva :-), vamos, que vais tener qu'aguantame nel blogue porque lo de de dir a la República Dominicana a xugar al golf con Julio Iglesias, veolo difícil.